Estimado usuario,
Recientemente se detectó un intento de fraude en el que una persona intentó hacerse pasar por un representante de un banco reconocido, utilizando documentos y correos que aparentaban ser legítimos. Tras una revisión cuidadosa, identificamos varias inconsistencias que indican que se trataba de un engaño.
¿Qué nos alertó?
- El correo electrónico provenía de un dominio no oficial del banco.
- Se usaron dos nombres distintos para el supuesto representante.
- La documentación no coincide con los formatos oficiales de la institución financiera.
- No se presentó contrato ni número de cliente verificable.
- El banco no pudo confirmar a la persona como parte de su personal.
Este tipo de casos son cada vez más comunes y pueden presentarse durante gestiones legales, trámites financieros o relaciones con terceros.
¿Qué debemos hacer?
- Verificar siempre el dominio del correo. Aunque se vea parecido, puede ser falso.
- Confirmar identidades directamente con la institución, por canales oficiales.
- No avanzar en trámites sin contar con documentación formal y verificable.
- Detenerse ante cualquier presión por actuar con urgencia.
- Reportar cualquier caso sospechoso al área de Seguridad de la Información.
Nota:
Recordamos que la responsabilidad en la validación de operaciones es compartida, especialmente para quienes fungen como apoderados legales, responsables de trámites o enlaces con instituciones externas. En caso de omitir medidas de verificación básicas, podrían generarse riesgos legales, reputacionales y operativos.
Asimismo, según lo establecido por la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (Ley Antilavado), es fundamental extremar precauciones en operaciones que involucren recursos financieros, contratos, fideicomisos u otras figuras susceptibles de ser utilizadas con fines ilícitos. Protegernos es una responsabilidad compartida. Si algo no les parece claro, es mejor detener el trámite y verificar con el área correspondiente.